¿Es el pan integral más saludable que el pan blanco?

La respuesta podría radicar en la microbiota intestinal de cada individuo

 

Fuente: Gut Microbiota for Health, marzo de 2017; Cristina Sáez periodista freelance especializada en ciencia.

 

La diferencia fundamental entre el Pan Integral o Pan Blanco, es que el primero se elabora a partir de harinas sin refinar, (estando formado por harinas de diferente grado de extracción, con mayor o menor cantidad de salvado), lo cual hace que este tipo de pan tenga un mayor valor nutritivo que el pan blanco, ya que es más rico en:

  • Fibras
  • Vitaminas del grupo B
  • Sales minerales.

En este sentido, se ha de tener en cuenta que, cuanto menos refinada esté la harina, en este caso pan integral más nutrientes conservará.

 

El pan blanco se elabora con harinas refinadas, a las que se les ha eliminado gran parte del salvado, por ello, aunque sigue aportando una cantidad elevada de almidón contiene menos fibra y, micronutrientes de los mencionados previamente que se pierden con el grano no utilizado.

De esta forma, la principal diferencia entre el Pan Integral o Pan Blanco es la cantidad de fibra y micronutrientes que contienen, que son superiores en el pan integral, ya que la cantidad de calorías aportadas por ambos tipos es muy similar.

El pan integral, por su alto contenido en fibra contribuye a la regulación de las funciones intestinales y su consumo está asociado a una menor prevalencia de enfermedades como la diabetes de tipo 2 o la hipercolesterolemia. De hecho, las guías alimentarias americanas recomiendan que la mitad de las raciones aconsejadas del grupo de los cereales, (pan, cereales, pasta y arroz) se consuman en su versión integral.

 

Pan Integral o Pan Blanco-Trofodiet

Pan Integral o Pan Blanco

La dieta perfecta universal no existe. En el año 2015, investigadores del Instituto de Ciencias Weizmann de Israel sentaron las bases de esta afirmación en un artículo que revelaba que cada uno de nosotros metaboliza los alimentos de forma diferente, debido, en parte, a la microbiota intestinal.

El investigador Niv Zmora explicó los principales resultados de dicho estudio a Gut Microbiota for Health durante la Cumbre Mundial GMFH que tuvo lugar en París en marzo de 2017.

Ahora, este mismo equipo se ha centrado en el pan, uno de los alimentos más consumidos a escala mundial. Y han arrojado algo de luz a la sempiterna pregunta que se plantean los nutricionistas:

 

¿es el pan blanco más saludable que el pan integral?

 

Hasta ahora, los expertos del campo de la alimentación rehuían el pan blanco por su bajo contenido en fibra y su potencial para disparar los niveles de azúcar en sangre. Para este estudio, publicado en Cell Metabolism, en el que participaron 20 personas sanas; los investigadores israelís suministraron durante una semana pan integral con masa madre a diez de ellas y pan blanco a las otras diez. Tras dos semanas de pausa, los dos grupos intercambiaron el tipo de pan.

Los investigadores midieron 20 marcadores de salud y se centraron en el nivel de azúcar en sangre después de las comidas o respuesta glucémica, una medida biológica de la velocidad a la que el organismo puede procesar la glucosa ingerida en los alimentos. Y constataron que en términos generales, ninguno de los panes afectaba al azúcar en sangre en menor medida que el otro.

En palabras del autor principal del estudio, «los hallazgos de este estudio no solo son fascinantes, sino potencialmente primordiales, ya que apuntan a un nuevo paradigma: diferentes individuos reaccionan de forma diferente, incluso ante los mismos alimentos».

Por tanto, según los resultados del estudio, la respuesta de las personas al mismo alimento, en este caso el pan blanco o integral, pueden variar debido a diferencias en el equilibrio de la microbiota intestinal. En definitiva, no existe un pan bueno y un pan malo, sino que depende de la microbiota intestinal de cada individuo.

Apuntes de TrofoDiet;

Como bien dice este artículo, la gran diferencia entre el pan integral o pan blanco, es la capacidad nutritiva de ambos en fibra, minerales, enzimas y vitaminas que desaparecen con la refinación de las harinas de grano de trigo, centeno, etc. Importante recalcar que ambos panes deben elaborase con auténtica masa madre y su proceso de fermentación.

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Rafael Labhat
Graduado en Naturopatía y Trofólogo.
Experto en: 
o Naturopatía Funcional con Sales de Schüssler. 
o Homeopatía y Reflexología. 
o Microbiología Láctica Intestinal.
Autor del libro “Como mejorar la salud de tus huesos”, Ediciones Natural, Madrid 2010

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