¿NECESITAMOS COMPLEMENTOS ALIMENTICIOS, SI LLEVAMOS UNA DIETA SALUDABLE?

Los complementos nutricionales están diseñados para funcionar/complementar/regular y equilibrar una dieta saludable, no en lugar de ella.

Pero si una dieta es saludable, ¿por y para qué necesitaríamos complementos?

Seguramente la bioquímica humana no estaba enfocada en tomar pastillas o en tomar polvos efervescentes.
¿Existe entonces alguna razón para tomar complementos nutricionales? La respuesta es compleja, pero lo hemos simplificado mucho.

He aquí el motivo por el cual puede ser posible que se necesiten complementos nutricionales:

Más del 80% de la población de países civilizados no obtiene la cantidad requerida de nutrientes de su dieta. Y ahí es donde entran los complementos alimenticios. Los complementos nutricionales son exactamente lo que dicen que son: un complemento para aumentar la cantidad de nutrientes más allá de lo que la dieta puede proporcionar. Y con este 90% de nosotros que no alcanzamos el mínimo equilibrado de nutrición, los complementos podrían ayudar.

De acuerdo, pero…

¿y si tuviésemos acceso a una dieta completa de alimentos ricos en nutrientes que satisfaga la ingesta diaria recomendada, todavía necesitaríamos complementar?…

¿Y qué pasa si hemos comido una buena dieta durante toda tu vida?…
¿Por y para qué podríamos necesitar complementos alguna vez?…
Buenas preguntas, pero la evidencia está ahí y resulta que a veces la comida simplemente no es suficiente.

De la granja a la mesa

Las frutas y verduras frescas son los alimentos disponibles más ricos en nutrientes. Pero aunque tu elección de alimentos sea muy buena, con abundantes vegetales, la densidad de nutrientes depende de muchas variables, y nunca se puede estar seguro de lo que estamos obteniendo.
El contenido de nutrientes se ve afectado por:

  • el lugar de donde se cultivaron dichas frutas y verduras
  • la calidad del suelo, el agua, el sol y el aire
  • cómo de maduros estaban cuando los recogieron
  • el método de cosecha y de manipulación

La composición de nutrientes de la carne también varía dependiendo de la dieta y el medio ambiente del animal. La carne de las vacas alimentadas con pasto contiene altas cantidades de ácidos grasos omega-3, mientras que el ganado alimentado con granos de cereales contiene mucho menos.
Y la merma de los nutrientes no acaba aquí.
El almacenamiento, el calor, la luz, la humedad, la degradación natural, los métodos de conservación y el paso del tiempo contribuyen a la disminución de los nutrientes.
Algunos alimentos contienen más nutrientes cuando están crudos (por ejemplo, bayas), mientras que otros requieren cocción para obtener la máxima potencia de ellos (por ejemplo, col rizada, las legumbres, tomates y coles de Bruselas entre otros).
La industrialización del sector alimentario produce una mayor degradación de los nutrientes y, como ha demostrado un estudio fundamental, mucha menos nutrición en el producto final. Comer la misma dieta saludable 50 o 60 años atrás te daría casi el doble de nutrición que te da hoy.

Biodisponibilidad: lo que comes no es lo que obtienes.

Ya estás entonces comenzando con una comida nutricionalmente dudosa, pero no termina aquí. La “biodisponibilidad” se refiere a la proporción del contenido de nutrientes de un alimento (o complemento) que se digiere, se absorbe y se metaboliza a través de vías orgánicas normales.
Existen cientos de variables para lo que puede sucederle a los nutrientes entre la boca y los intestinos, y siempre hay pérdida de nutrientes. Una comida nutricionalmente llena tendrá más nutrientes en el plato que en el intestino.
Y una vez que tragamos, la disponibilidad de nutrientes de nuestros alimentos no es algo matemático, y está influenciado por estas variables:
Si la calidad del ácido estomacal no es suficiente los nutrientes no se liberarán de las proteínas, las fibras y las paredes celulares de nuestros alimentos. Siendo muchos nutrientes destruidos.
Lo que consumes al mismo tiempo: beber café con tu comida bloquea la absorción de minerales importantes; beber demasiada agua diluye su ácido clorhídrico. Algunos nutrientes se unen entre sí y evitan su absorción. Algunos alimentos no combinan bien en la misma comida, ejemplo el pan y la carne, el pan tiene una digestión estomacal mucho más leve que la carne, si se come juntos el pan puede llevarse el mismo tiempo en el estómago que la carne creando fermentaciones en el pan y no digiriéndose bien.
El equilibrio de la microbiota intestinal es de suma importancia para un intestino sano y su mucosa tenga buena absorción de nutrientes.

Enfermedad e inflamación: la enfermedad celíaca es un ejemplo de una enfermedad que degrada y “enferma” la parte de los intestinos donde se absorben los nutrientes, pero cualquier inflamación del intestino puede evitar una importante cantidad de absorción de nutrientes.
Los complementos nutricionales omiten estas variables. Los complementos de buena calidad contienen nutrientes en formas biodisponibles y garantizan que sean fácilmente absorbidos y utilizados por el cuerpo.

A menudo incluyen “cofactores”: las vitaminas o minerales que son como compañeros para el nutriente principal en el complemento. Por ejemplo, a menudo vemos complementos de calcio que contienen vitamina D, ya que se sabe que ambos son necesarios para la absorción y funciones de cada uno dentro del cuerpo.

Mayores requisitos
Ahora bien, no podemos garantizar que la comida sea rica en nutrientes o que la absorbamos bien.
Para complicar más las cosas, a veces necesitamos según estados más nutrición para satisfacer nuestras necesidades:

  • Crecimiento (infancia, niñez, adolescencia o ejercicio físico)
  • Degeneración (vejez, cuidados paliativos)
  • Estados de enfermedad y lesiones, y en recuperación o convalecencia
  • Enfermedades crónicas y algunas discapacidades
  • Tiempos de trauma y estrés (incluidos estresores leves en curso)
  • por ejemplo, la vitamina B12 se necesita en momentos de estrés.
  • El cuerpo necesita nutrientes adicionales para tratar todo tipo de enfermedades, lesiones y estrés
    físico. Incluso el estrés mental/emocional exige una mayor ingesta de nutrientes. Además, estas situaciones a menudo afectan a la digestión. El estrés de cualquier tipo, reduce la función del estómago y los intestinos, lo que da como resultado una absorción deficiente. En medicina china este tema está muy estudiado y experimentado (la preocupación afecta la pareja Bazo/Estómago y disminuye su Qi o energía) Una insuficiencia de nutrientes a menudo puede conducir a un bucle sin fin, un espiral hacia la deficiencia crónica.

Echamos un vistazo al magnesio.

El magnesio es un mineral soluble en agua que nuestros cuerpos utilizan, entre otras muchas cosas, para relajarse. Pero se sabe que cualquier forma de estrés aumenta la excreción de este nutriente soluble en agua. Perdemos el magnesio que necesitamos para relajar los músculos y el sistema nervioso y también para crear químicos cerebrales relajados, como la serotonina y el GABA. Sin el adecuado magnesio, continuamos experimentando estrés y excretamos el poco magnesio que nos queda. La complementación es una buena manera de romper directamente el ciclo al aumentar los niveles de magnesio y darle al cuerpo la oportunidad de encontrar su equilibrio. Este ciclo es similar para la mayoría de los nutrientes solubles en agua, especialmente minerales, vitaminas B y vitamina C.

 

Las vitaminas liposolubles

Se almacenan en el cuerpo durante días o años, por lo que no son tan susceptibles a la excreción. Sin embargo, los requisitos del cuerpo para ellas aumentan drásticamente durante una enfermedad.

  • la vitamina D se usa rápidamente para estimular los glóbulos blancos durante la infección aguda.
  • la vitamina A se agota con la pérdida de sangre.
  • Mientras que las vitaminas liposolubles tardan más en ser deficientes, también son las más difíciles
    de obtener de los alimentos y puede ser un reto reponer sus reservas sin complementos.

 

Nutrientes no encontrados en los alimentos

Extrañamente, hay algunos nutrientes que no obtenemos fácilmente de los alimentos. Una dieta saludable no reducirá los niveles bajos de vitamina D si no se toma suficiente sol o tendremos una función renal o hepática comprometida. La mayoría de nuestros ácidos grasos de cadena corta, la biotina y vitamina K se crean dentro del colon por las “bacterias beneficiosas” intestinales, no de los alimentos. Pero todos estos nutrientes se encuentran en formas absorbibles y utilizables dentro de los complementos nutricionales.

Rafael Labhat
Graduado en Naturopatía y Trofólogo.
Experto en: 
o Naturopatía Funcional con Sales de Schüssler. 
o Homeopatía y Reflexología. 
o Microbiología Láctica Intestinal.
Autor del libro “Como mejorar la salud de tus huesos”, Ediciones Natural, Madrid 2010
X