La fibromialgia y trofología es un síndrome de causa aún desconocida. Se caracteriza por un dolor crónico de los músculos, de los tejidos que conectan los huesos y de los tejidos fibrosos -ligamentos y tendones-. También, va acompañada de una fatiga y agotamiento generalizado que, a diferencia de la artritis, no ocasiona hinchazón de las articulaciones.

 

Los síntomas de la Fibromialgia

Unidos a estos síndromes, se presentan otros síntomas como la rigidez o anquilosamiento, dolores de cabeza y cara, trastornos del sueño, dificultad para concentrarse. Además se pueden dar trastornos digestivos -dolor abdominal, meteorismo, estreñimiento, diarrea-. También, problemas genitourinarios, parestesia -hormigueo y entumecimiento en manos y pies-. A su vez, la persona puede experimentar desequilibrio, trastornos en las piernas – “síndrome de las piernas inquietas”-. Otros trastornos como la hipersensibilidad a la luz, los sonidos, olores y al tentar el cuerpo, alteraciones en la piel -sequedad, manchas, purito-, depresión y ansiedad.

Este síndrome o proceso no se puede diagnosticar a través de las pruebas de laboratorio. Los pacientes que la sufren si realizaran radiografías, analíticas de sangre y biopsias musculares, sus resultados siempre estarán dentro de una relativa  normalidad.

En general, los pacientes de fibromialgia presentan un aspecto saludable -cosa que dificulta su valoración-. Sólo el estudio detallado de sus músculos indicará las zonas extremadamente sensibles al tacto llamadas puntos hipersensibles.

Los síntomas de la fibromialgia y trofología se parecen a los de otras enfermedades como el lupus sistémico, polimialgia reumática, miositis, polimiositis, daño neurológico ocasionado por la diabetes. También enfermedades de la tiroides, tendinitis, bursitis, síndrome de agotamiento crónico y otros. Es imprescindible descartar éstas antes de un diagnostico fiable de fibromialgia y su posterior tratamiento.

 

Reconocimiento como patología

No fue hasta hace relativamente poco, año 1992, que la Organización Mundial de la Salud OMS la reconoció como patología. Es por esto que hay pocos estudios científicos que estudien sus causas y tratamiento y por lo tanto, elaborar una guía trofodietética es verdaderamente difícil.

El cansancio y el malestar general, el dolor y la ansiedad que padece de forma crónica el enfermo de fibromialgia afecta en su totalidad a su vida cotidiana. Por lo tanto, afecta también a sus hábitos alimentarios que se suelen ver alterados. Pueden aparecer graves desequilibrios nutricionales y la aparición de obesidad por la falta de ejercicio físico y mal reparto de las energías alimentarias.

 

Fibromialgia y Trofología

Es un hecho demostrado que los hábitos alimentarios pueden estar implicados en el origen de algunas enfermedades. Estas pueden ser las cardiovasculares, la obesidad, la diabetes y determinados tipos de cáncer.

Por lo tanto, una alimentación equilibrada aportará la energía, las vitaminas y los minerales imprescindibles para mejorar la calidad de vida del enfermo y evitar la aparición de complicaciones por carencias o excesos.

Una dieta rica en vegetales, rica en  potasio, zinc, silicio y selenio y pobre en grasas y proteínas de origen animal ayuda a mantener los músculos y los tendones en buen estado y pueden ayudar a disminuir la sensación de dolor.

Los enfermos de fibromialgia deben aportar una ingesta suficiente de calcio a través de la alimentación e incluso a través de complementos ya que una baja concentración de este elemento en sangre es responsable de la aparición de espasmos musculares.

Trofología

El magnesio interviene en el proceso de la contracción muscular y su carencia provoca estremecimientos musculares y calambres además de apatía y debilidad. Es frecuente incluir en el tratamiento del enfermo el uso de complementos de vitaminas y sustancias antioxidantes como la vitamina A, C y E para combatir los radicales libres, así como el estrés y reforzar el sistema inmune.

TROFOLOGÍA: La Trofología (de trophos nutrición en griego y logia ciencia), es la ciencia que estudia la nutrición y alimentación de los seres vivos en Orden y Forma utilizando buenas combinaciones alimenticias. Con la Trofología, no hay necesidad de ser un fanático del control de la dieta (pudiendo comer una gran variedad de alimentos), no hay necesidad de contar calorías y tampoco hay necesidad de preocuparse por el colesterol.

En este artículo no voy hacer un desarrollo detallado de todas las combinaciones alimenticias posibles, anunciando en cada caso sus eventuales consecuencias; pero si le voy a dar tres de las más frecuentes malas combinaciones que se suelen hacer:

 

Combinación Fruta – Almidón

La fruta contiene fructosa (monosacárido o azúcar simple) este azúcar permanece muy poco tiempo en el estómago, ya que se digiere casi por completo en el intestino delgado. 

En cambio, el almidón un polisacárido (harina, féculas, etc.), comienza su metabolismo en la boca (siempre que mastiquemos y ensalivemos dichos alimentos). Gracias a la acción de la tialina (enzima contenida en la saliva), se transforma el almidón en maltosa un disacárido. Después de permanecer un tiempo módico en el estómago, pasa al duodeno. Ahí, gracias a la acción de la maltasa (enzima de secreción pancreática), es transformada en glucosa. Luego será completamente digerida en el intestino delgado y asimilable directamente a sangre.  

Si se consume fruta al mismo tiempo que almidón, ocurre el siguiente fenómeno: la acidez de la fruta destruirá la tialina (enzima secretada por las glándulas salivares), que no podrá constituir el papel de catalizador con el almidón. En lugar de pasar directamente al intestino, la fruta permanecerá con el almidón en el estómago hidrolizándose. Ayudada por el calor y la humedad la fruta, que contiene un azúcar simple (fructosa), comenzará a fermentar. Esta fermentación proseguirá en el intestino delgado. Arrastrando con ella la del almidón, pese a la acción de la amilasa (otra enzima secretada por el páncreas), se transformará de forma imperfecta en glucosa. El almidón no transformado comenzará a fermentar a su vez hasta el colon, donde tendrá las siguientes consecuencias:

  • Hinchazón de vientre.
  • Producción de gases.
  • Irritación intestinal.
  • Deterioro de las vitaminas de la fruta.
  • Estreñimiento.

Regla: comer la fruta sola y con estómago vacío.

 

Combinación Fruta – Proteínas (carne, pescado, queso,..)

La primera fase de la digestión de las proteínas se lleva a cabo en el estómago. Gracias al papel activo de una enzima diastasa llamada pepsina que solo se desarrolla en un medio ácido creado por los jugos gástricos del estómago. Debido a que la pepsina sólo se genera en un medio ácido, nos haría pensar que la ingestión de fruta ácida sería compatible armoniosamente con las proteínas. Pues bien, ¡nada de eso! Desde el momento en que la acidez de la fruta se manifiesta en la boca. Esta perturba las condiciones de síntesis de pepsina, cuya secreción se detiene.

Las proteínas al tener una digestión estomacal mucho más fuerte que la de los almidones, las frutas que son simples azúcares se verán inmovilizadas en el estómago. Comenzarán a fermentar (una carne con grasas puede llevarse en el estómago más de tres horas…). Al tener ausencia de pepsina las proteínas no podrán ser digeridas en el estómago y, debido a la carencia de metabolismo serán objeto de una putrefacción anormal. Se llevará a cabo en el intestino grueso -colon-. Los residuos tóxicos deberán ser eliminados por el organismo con el consecuente gasto de energía y vitalidad.

Regla: comer las proteínas solo con verduras.

 

Combinación Almidón – Proteínas

Una de las reglas más básicas de la Trofología que es evitar a toda costa mezclar glúcidos o carbohidratos (almidón) con proteínas (carnes/lípidos). Cuando usted consume juntos almidón y proteína, como es el caso del famoso bocadillo de jamón, filete o queso se producen las siguientes reacciones. En primer lugar, la tialina necesaria para digerir el almidón se neutraliza en el medio ácido del estómago desarrollado por la producción de pepsina, necesaria para digerir las proteínas. En segundo lugar la producción de pepsina se ve seriamente perturbada en el medio alcalino producido por la tialina. De modo que la acción negativa es recíproca.

Las consecuencias digestivas negativas de la combinación almidón-proteína son:

  • Fermentación del almidón o carbohidrato en el estómago y los intestinos, acompañada de hinchazón y meteorismo.
  • Metabolismo insuficiente de las proteínas y en consecuencia, mayor producción de residuos no digeridos (ácidos úricos, urea, mucosidades,…).
  • Putrefacción de estos residuos en el intestino grueso –colon-.
  • Emisión de toxinas a sangre.

Regla: Comer los almidones solo con verduras.

 

Un apunte sobre la leche

La leche es un alimento contradictorio, es un alimento básico y primordial sobre todo la leche materna para cada especie de animal mamífero. Solo el ser humano es el único ser que sigue bebiendo leche después de su desarrollo (10 – 12 años). Beber leche durante las comidas constituye un gran error desde el punto de vista digestivo. Cuando la leche penetra en el estómago se coagula en forma de grumos. Estos grumos intentarán luego envolver las partículas de alimentos que se encuentran ya en el estómago. Se formará una película protectora que las aislará de los jugos gástricos comprometiendo así la digestión. Beber leche en las comidas es una garantía de trastornos digestivos, incluso en niños. Lo mejor es beberla sola o no tomarla.

 

Reglas más importantes en combinaciones alimenticias

  • Resulta primordial comer almidones y azúcares por separado. 
  • Comer melones y sandías solos con estómago vacío o no comerlos.
  • Es importante comer proteínas concentradas como la carne, pescado, huevos y queso por separado de almidones concentrados como el pan, las papas y el arroz.
  • Evita los postres dulces, ricos en almidón, así como las frutas también, después de grandes comidas de proteínas o carbohidratos. Se ha sabido durante mucho tiempo que la fruta no se combina bien con otros alimentos. La razón es que la fruta contiene azúcares simples que no requieren la misma digestión. Por lo tanto, no permanecen por mucho tiempo en el estómago. Otros alimentos, como los alimentos ricos en grasas, proteínas y almidón, se quedarán en el estómago durante un periodo de tiempo más largo, ya que requieren más digestión. Así que si se come fruta después de una comida, el azúcar de la fruta se quedará por mucho tiempo en el estómago y fermentará.
  • Comer sólo un tipo importante de proteína en una sola comida.
  • Comer ácidos y almidones en comidas separadas.
  • Evita combinar proteínas y ácidos concentrados en la misma comida
  • Eliminar la leche pasteurizada y homogeneizada por completo de la dieta. Si la leche cruda certificada está disponible, se puede consumir sola como un alimento completo en sí mismo, no en combinación con otros alimentos.

 

Alimentos recomendados en Fibromialgia

Alcalinizantes (ricos en potasio, calcio, magnesio y sodio). Entre las  más importantes están la lechuga, las endibias, la escarola,  el perejil, el plátano, el mijo, las almendras, el maíz, las castañas, etc.

Ricos en ácidos grasos omega 3: pescados azules, aceite de linaza, de canola, de nuez, de soja, de germen de trigo y de avellana.

Frutas frescas, frutos secos y semillas (ricos en antioxidantes, calcio y ácidos grasos omega 3): manzana, pera, almendras, avellanas, sésamo, etc.

Contrariamente a lo que se piensa, las frutas ácidas –el limón, por ejemplo- no suelen ser acidificantes, ya que su digestión deja como residuos minerales alcalinos.

Verduras y hortalizas -ricas en calcio, vitamina C, ácido fólico y betacarotenos-: zanahoria, cebolla, apio, col, etc.

Cereales integrales – ricos en selenio, vitaminas del grupo B y fibra-: trigo, avena, centeno, etc.

La soja y sus derivados -aportan proteínas, calcio, hierro, yodo, magnesio, potasio, fósforo, ácido fólico y  vitaminas del grupo B-.

Algas,ricas en calcio, magnesio y otros oligoelementos que facilitan su la absorción-.

 

Alimentos desaconsejados Fibromialgia

Acidificantes: – ricos en fósforo, azufre y cloro-. Entre los más destacados están los que contienen aditivos y edulcorantes, las harinas refinadas, las conservas, etc.

Ricos en oxalatos: espinacas, acelgas, remolachas, etc.

Abundantes en grasas saturadas: carnes grasas, embutidos, lácteos enteros, etc.

Ricos en purinas: vísceras, carnes rojas y  mariscos.

Vegetales solanáceos -contienen solanina, una toxina que actúa sobre los enzimas formadores de los músculos aumentando la inflamación y causando dolor-: tomate, patata, pimiento, berenjena, etc.

El alcohol, la cafeína, la sal y los azúcares refinados-irritan los músculos y son estresantes al sistema inmune-.

Cuando hay acidosis por el abuso de estos alimentos aparecen síntomas como la falta crónica de energía, sabor agrio y viscoso al despertar, propensión a la fatiga y el frío. Otros como la tendencia a la depresión, encías inflamadas y sensibles, caries, cabello sin brillo y su caída. Además de la piel seca y agrietada, uñas frágiles y quebradizas, calambres y espasmos musculares. O también problemas osteoarticulares, aumento en el depósito de cristales en las articulaciones. Además de su inflamación, propensión a sufrir infecciones y músculos doloridos.

 

 MÉTODO TROFODIETÉTICO PARA FIBROMIALGIA

*En ayunas deberá de tomar una taza de malta con un poco de leche de almendra. Al gusto.

ALMUERZOS / DESAYUNOS

Tomar o comer a diario alternando:

  • Zumo de naranja con una cucharadita de lecitina de soja y unas tostadas con mermelada de manzana o arándanos, etc.
  • Yogurt natural  o cuajada y una cucharadita de lecitina y 2-3 tostadas de mermelada de manzana o pera, etc.
  • Una taza de malta con un poco de leche almendra  y unas rebanadas de pan con mantequilla y mermelada de melocotón o arándanos, etc.
  • Una taza de leche con un poco de café y unas tostadas con mantequilla o unas galletas integrales.

 

COMIDAS

Comer a diario alternando:

  • Un plato de hortalizas o verduras variadas, un plato de patatas fritas, ensalada variada, carne o pescado y postre (manzana o piña).
  • Un plato de hortalizas o verduras variadas, un huevo pasado por agua, yogurt natural y pan, postre (manzana).
  • Parrillada de vegetales tomate, alcachofas, cebolla, berenjena y calabacín, pescado o carne a la plancha postre manzana/piña o yogurt natural.
  • Un plato de hortalizas o verduras variadas, ensalada variada, carne a la plancha y pan.
  • Un plato de hortalizas o verduras variadas, ensalada variada, pescado a la plancha y pan integral.
  • Arroz hervido con verduras variadas, ensalada variada, pan y postre manzanas o peras.

MERIENDAS

Tomar o comer alternando a diario:

  • 1-2 rebanada de pan con mermelada de cerezas o moras.
  • Un vaso de leche almendras (si no le gusta tomar leche desnatada).
  • Fruta variada (el mejor momento para comer frutas y a ser posible de temporada), pan y yogurt natural.

 

CENAS

Comer a diario alternando:

  • Un plato de hortalizas o verduras variadas, ensalada variada, pollo a la plancha, postre manzana.
  •  Plato de hortalizas o verduras variadas, ensalada variada, pescado a la plancha, pan y de postre yogurt natural.
  • Sopa de verduras, ensalada variada, pescado azul o carne a la plancha, postre manzana.
  • Un plato de hortaliza o verduras variadas, ensalada variada, carne o pescado y yogurt natural.
  • Un plato de hortaliza o verduras variadas, ensalada variada, carne a la plancha, postre manzana o piña.

 

Consejos para una alimentación saludable

  • Fraccionar la ingesta diaria en 4 comidas para un buen reparto de las energías. No saltarse ninguna comida ni “picar” entre horas.
  • Comer en un ambiente relajado y sin prisas, masticando adecuadamente.
  • Aumentar el aporte de fibra alimentaria a través del consumo de un mínimo de 5 raciones de verduras y frutas (en caso de diarrea seguir dieta astringente). No abusar de los alimentos más flatulentos en caso de meteorismo: legumbres, col, coliflor, coles de Bruselas, alcachofas, nabos, cebolla y manzana cruda, melón, sandía, chocolate, frutos secos y setas.
  • Optar por carnes blancas (pollo, pavo, conejo) y pescados (mínimo dos veces a la semana pescado azul) frente al abuso de las carnes rojas y muy grasas.
  • Utilizar cocciones ligeras como el horno, la plancha, el vapor, el papillote o el hervido y limitar las comidas más grasas (fritos, rebozados, empanados) a ocasiones especiales (mínimo quince días).
  • Reducir el aporte de azúcares refinados presentes en caramelos, pasteles, azúcar de mesa, bebidas azucaradas, etc., … Aumentar el consumo de los azúcares complejos presentes en los cereales, legumbres y patatas (aportarán la energía necesaria).
  • Utilizar como fuente principal de grasas el aceite de oliva y de semillas (no cocinar con grasas poliinsaturadas refinadas (soja, girasol), manteca ni mantequilla).
  • Beber suficientes líquidos entre infusiones y agua (alrededor de 1,5 – 2 litros diarios. 
  • Mantener un peso adecuado.                             
  • Realizar ejercicio físico moderado y adaptado, tipo Tai-Chi, Pilates, andar, paseos en bicicleta, etc.

 

COMPLEMENTOS ALIMENTICIOS QUE AYUDAN A MEJORAR EL SINDROME DE FIBROMIALGIA

-TrofoBasic: para el equilibrio ácido-alcalino.

-Acidófilo-108: para el equilibrio de la Microbiota Intestinal, tomar siempre en ayunas.

-TrofoCartil FORTE: complejo de nutrientes y sustancias vitales para la nutrición de los músculos y articulaciones.

-EPA-DHA: aceites poliinsaturados procedentes de pescados de aguas frías rico en ácidos grasos Omega 3.  

-Ubiquinona (Coenzima Q-10): Aumenta la vitalidad y la energía, favoreciendo la función cardiovascular.

-TrofoLive: súper antioxidante.

-TrofoNerv PLUS: relajante del sistema nervioso

-TrofoDols: formula de extractos de plantas medicinales + aminoácido esencial de acción antiinflamatoria y analgésica.

Más información de estos complementos en www.trofodietetica.com

 

OTROS TRATAMIENTOS

-Nux vómica: para tratar las náuseas y los problemas de estómago.

-Kalium phosphoricum: sal de schüssler nº 5.

-Magnesium phosphoricum: sal de schüssler nº 7.

-Oligoterapia: Manganeso-Cobalto; Litio.

 

Recuerde: Estos son simples consejos y sugerencias basados en mi experiencia profesional. No deje de acudir a su profesional médico o naturópata de confianza, para que le trate personalmente.

 

Rafael Labhat – Naturópata y Trofólogo.

Rafael Labhat
Graduado en Naturopatía y Trofólogo.
Experto en: 
o Naturopatía Funcional con Sales de Schüssler. 
o Homeopatía y Reflexología. 
o Microbiología Láctica Intestinal.
Autor del libro “Como mejorar la salud de tus huesos”, Ediciones Natural, Madrid 2010

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